Category: killthetv

22
Nov

La música es una droga sin efectos secundarios

james-rhodes

88 teclas y 288 páginas. En este contexto se mueve James Rhodes, un pianista británico de música clásica y que acaba de publicar su primer libro, “Instrumental”. Un relato desgarrador que narra en primera persona cómo fue violado durante 4 años por su profesor de boxeo y las secuelas que esto deja en un niño de 5 años, que ya nunca más se repone de estos brutales hechos. “Si queréis saber como arrebatar a un niño todo lo que le hace ser niño, folláoslo”.

Pero “Instrumental” también es un canto al poder sanador de la música, a la que se aferra para intentar cicatrizar, como la mejor y más efectiva de las terapias. Una oda a la música porque es la más profunda de las artes, “la respuesta a todo aquello que no tiene respuesta”.

Rhodes repite como un mantra una frase que nosotros hacemos nuestra: “la música me salvó la vida”. De cómo descubrió el efecto sanador de la música a través de “La Chacona” de Bach: “Cuando la escuché por primera vez, pensé: el mundo no puede ser tan terrible si existe una cosa tan bonita como esta”.

Pero James Rhodes es mucho más que su autobiografía. Es uno de los grandes renovadores de la música clásica. Detesta profundamente todo lo que rodea este estilo y asistir a uno de sus recitales es una experiencia similar al concierto del cabeza de cartel en un festival indie de los grandes.

De hecho, sale al escenario con vaqueros, sudadera y zapatillas, charla con el público y utiliza tanto el fuck como veces lo crea necesario. Se parece más a Jarvis Cocker que a cualquier apolillado intérprete clásico que se esconde tras su frac. Y, ojo, critica las formas pero no el fondo. En definitiva, muchos de ellos son sus ídolos y admira su arte, pero lo que no soporta es el envoltorio, el contenido. Desprecia a la aristocracia “cultural” que se ha apoderado de la música “popular”.

Porque Rhodes es lo más parecido a una estrella pop que existe en el mundo del piano. Reivindica a los grandes compositores clásicos como las “rockstars” originales. La mayoría eran genios locos, atormentados y él mismo dice que si muchos de ellos levantaran la cabeza y vieran a las élites que se han apropiado de sus melodías montarían en cólera y les mandarían a todos “a tomar por culo”.

Este mismo sábado, día 26 de noviembre, Mr. Rhodes visita València por primera vez. En la Sala Iturbi del Palau de la Música, las camisas a cuadros sustituirán a las corbatas, las barbas frondosas a las caras rasuradas, los vestidos sesenteros pop a la pedrería, los flequillos a los cardados imposibles y los tatuajes a las etiquetas. Será una gran noche para la música.

FERRAN TOLEDO

28
Jul

Branded movies o el amor verdadero

google reunion

En esto, como en todas las cosas, hay que mojarse, no valen las medias tintas. Los agnósticos no son bienvenidos. Aquí vamos a hablar de promiscuidad en los anuncios, de publicidad a primera vista, de amor platónico patrocinado y de contenidos de marca para toda la vida. Nos gustaría averiguar quién es quién en las relaciones de pareja-consumidor-usuario-cliente. Como cantaba aquel estribillo facilón ochentero: “Y tú de quién eres”.

Vamos a partir de una base: la publicidad tradicional es el polvo de una noche y la estrategia de branded-content es el sí quiero definitivo. Y porqué? Pues porque el impacto que buscan los anuncios directos es inmediato ya que persiguen la venta de un producto o servicio. Mientras que el contenido de marca no busca clientes directos sino amigos.

Y ahora, vamos por partes: la característica principal de la publicidad o el advertising tradicional es su carácter intrusivo. Son piezas que interrumpen lo que estamos viendo, que se cuelan en los contenidos que estamos viendo sin nuestro permiso y cuyo objetivo principal y exclusivo es el de vender. Que levante la mano al que no le moleste aquella leyenda de…volvemos en 6’.

La técnica del branded-content o contenido de marca, viene a replicar a la publicidad porque es justo lo contrario. No se venden productos ni servicios sino emociones, no te busca a ti sino que lo buscas tú, no interrumpe ningún contenido porque es el propio contenido en sí y no busca compradores sino compañeros o aliados.

Las branded movies son piezas audiovisuales patrocinadas en las que se difunden contenidos vinculados a la marca y cuyo objetivo principal es generar notoriedad y afinidad de marca más que una venta. Para ello, su principal arma es el storytelling. Estos videos cuentan historias, nos involucran en una trama, nos entretienen, nos divierten, en definitiva, nos hacen pensar y nos emocionan.

No se trata de campañas publicitarias, sino de una herramienta transmedia que busca vincularnos emocionalmente a una marca. El branded-content no es nada promíscuo, sueña con vestirse de blanco, una ceremonia bonita y anillos de oro.

Para ello, una branded movie tiene que aportar contenidos originales y de calidad. Lo más importante es que se cuenten historias de valor, que sean interesantes para los usuarios y que les aporten algo más que un contenido meramente corporativo. En muchos casos se recurre al mundo del cine para dar mayor empaque al producto, tanto en las técnicas como en la nómina de actores, actrices e incluso, directores. El contenido tiene que ser inédito porque si la marca se une a un contenido ya existente no es branded-content, es solo patrocinio o product placement.

Contar historias no es algo que se haya inventado ahora, de hecho el concepto storytelling es herencia de los cuenta-cuentos de toda la vida alrededor de la hoguera. La biblia es una de las mayores y más eficaces estrategias de branded de todos los tiempos. Sus historias generan confianza, son fáciles de recordar y apelan al lado emocional.

El branded content no esconde la marca. Queda muy claro desde el minuto cero quién patrocina. Solo que no es la marca la protagonista de la historia. De hecho, si uno de los objetivos es que la gente empatice y conecte, tendrá que quedar muy claro quien está detrás de este contenido. Aquí se busca claramente el famoso engagement o compromiso, que es la capacidad de una marca de crear relaciones sólidas y duraderas con sus usuarios.

Y lo que hemos estado analizando tiene sentido cuando lo traducimos con imágenes. Todos los ejemplos que os hemos adjuntado son verdaderos ejercicios de magia audiovisual en branded-content:

“Dumb ways to die” o “formas estúpidas de morir” es una campaña de concienciación de los accidentes de peatones en las vías del tren de la compañía ferroviaria Metro, de Melbourne, en Australia. Un hit viral que dió la vuelta al  mundo.

“Más que palabras” fue la original bienvenida que la compañía sueca IKEA daba a su nueva tienda en València. La segmentación del público es absoluta (no se entiende fuera de la Comunitat Valenciana) pero su alcance es inmediato y directo a las emociones.

Lo mismo que mi preferido, “Reunión”, una idea de Google para la India en la que los protagonistas son los abuelos y los nietos, todo un hit de la lágrima fácil para los que amamos a nuestros antepasados.

Y ya como conclusión y respondiendo a la pregunta inicial, queremos mojarnos. Siempre hemos sido unos románticos y creemos en el love for ever del branded, aunque… quién no ha fantaseado con echar una canita al aire con el advertising?.

FERRAN TOLEDO

29
Abr

Music Films

Un Music Film es una película musical, pero no solo se refiere a los musicales americanos de los años 30 a los 60. El concepto Music Film va más allá de este género y alude a trabajos audiovisuales en los que la MÚSICA es la principal protagonista. Rockumentales, videoclips, conciertos en directo, after-movies de festivales y eventos, películas de ficción sobre la trayectoria de un grupo (real o imaginario), publicidad musical y un larguísimo etcétera.

Este concepto tan amplio es el que inspira a Kill the TV. Contar historias de músicos, de conciertos, de camerinos, de borracheras, de garitos infames, de carretera, de amistad, de festivales, de arrebatos, de noches mágicas, de arte, de vanidad, de duende, de soberbia, de genios.

Construimos estructuras narrativas de actos tan aparentemente intrascendentes para la mayoría como un concierto en directo. Hace 50 años ya lo hizo el director D.A Pennebaker con su maravillosa “Jimi Plays Monterey”, una actuación de Jimi Hendrix en Canadá (quién no recuerda aquella guitarra ardiendo?).

El cine, en formato largometraje y a través de distintos géneros, nos ha dado multitud de ejemplos de Music Films: The Rocky Horror Picture Show, High Fidelity, Saturday Night Fever, The Blues Brothers, A Hard Day’s Night, This is Spinal Tap, Purple Rain, The Commitmens, Quadrophenia, 24 Hour Party People, Searching for Sugarman, Sid & Nancy, The Devil and Daniel Johnston o Cabaret.

Hemos vivido en primera persona la eclosión del videoclip como herramienta de marketing de la industria musical. La aparición de MTV, a principios de los 80, un canal de televisión que emitía 24h de videoclips, supuso un relanzamiento de este formato audiovisual. Muchos de estos trabajos trascendieron la finalidad comercial y se conviertieron en obra artística (el ejemplo perfecto es el “Thriller” de Michael Jackson, visto por más de 400 millones de personas, aunque en la era digital el “Gangnam Style” de PSY va por 2.600 millones de visitas).

Algunos ejemplos de referencias nuestras podrían ser desde directores clásicos ya como Michel Gondry, Spike Jonze, Chris Cuningham o Anton Gorbijn, pasando por Romain Gavras o Jonas Akerlund y nuevas miradas como las de AG Rojas, Megaforce, Daniels, Clarise Canteloube (maravilloso plano secuencia para “La Superbe” de Benjamin Biolay), Nabil, Daniel Wolfe y en nuestro país, Canadá o Titán Pozo.

Pero también la publicidad nos ofrece posibilidades musicales. Infinidad de marcas que apuestan por patrocinios en el mundo de la música y no solo enfocados al anuncio clásico sino al branded content, en donde a la estrategia comercial se le añade un contenido extra. Una vez más, contar historias sobre la música, independientemente de su finalidad.

Eso sí, cambia el canal (ahora es internet) y el dispositivo (nada existe si no pasa por la pantalla del ordenador, Tablet o Smartphone). Youtube nació hace 11 años (Vimeo, un año antes) y éstas, junto a las redes sociales, son ahora las grandes plataformas de exhibición de los productos audiovisuales. Trabajos de entre 30 segundos y 3 minutos limitados a la dictadura del like y el pánico al pause.

Algunos de nuestros referentes en este campo son tres estudios londinenses: Deadbeat Films (capitaneado por los gemelos Thompson), The Mill o Pulse Films (en especial, uno de sus directores, Giorgio Testi), que crean muy acertadamente este tipo de productos.

En unos días, empieza la temporada de festivales y Jägermeister nos confía, por tercer año consecutivo, la cobertura audiovisual de los eventos en los que apuestan por el programa Jägermusic. Music Films, Branded movies y live-tracks, tres conceptos que amalgaman gran parte de lo que supone el género musical y en el que nosotros nos estamos especializando. Arrancamos en Murcia, en el festival SOS 4.8 y luego vienen otros tantos. Tenemos hambre de música en directo. Y este año se incorporan nuevos tripulantes a la nave Jägermusic. Nuevas propuestas que van del garaje-punk felino y el hipnopop, al horror-synth o el space-rock. Como no vamos a estar ya emocionados?

FERRAN TOLEDO

21
Abr

El Poder de la Música

PAELLA GERMANOR

Paella de germanor en El Garatge

Las cosas hechas con pasión suelen salir bien. Por eso, el balance que hacemos de Kill the Fest es muy positivo. Es el primer evento de estas características que organizamos y ya lo diseñamos con una clara intención de continuidad. Que se instaure en el calendario musical valenciano como una fecha más, que se caracterice por mostrar un cartel diferente, interesante y alternativo.

Como ya hemos dicho más veces, la elección de grupos de corte electrónico no es casual pero tampoco es la única marca de la casa. Porque a nosotros nos mueve la música en mayúsculas. Nuestros gustos son muy heterogéneos y nos sentimos igual de bien en un club subterráneo de madrugada que en una fiesta de tardeo, a pleno sol.

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                                                                                                                                     We are not brothers

En este caso, y para abrir boca, hemos querido reivindicar una escena como la electrónica, considerada más afín al ocio que a la cultura. Nosotros siempre hemos pensado en términos artísticos cuando nos referimos a la creación electrónica. Bailar sí pero escuchar y disfrutar también. Son dos conceptos complementarios y que pueden ir de la mano perfectamente como se demostró el pasado viernes.

Como ya sabéis bien todos los que nos conocéis, amamos la música por encima de todo. Nos es muy difícil decantarnos por un estilo u otro, siempre y cuando la música transmita y esté hecha con el corazón. Por supuesto que nos solemos posicionar y que tenemos gustos diferentes. Pero, sobretodo, somos muy fans de la creación artística honesta, el underground y la emergencia. Tres conceptos que definen Kill the Fest.

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The Suicidie of Western Culture

Iñaki y yo queremos dar las gracias a The Suicide of Western Culture, We are not Brothers, a Sais y Gonzo in Vegas de los Jupiter Lion y a Mario de Kill the TV dj’s. Todos ellos hicieron posible que surgiera la magia, aunque también es cierto que sin vosotros nada hubiese sido igual. El público estuvo en todo momento dándolo todo y apoyando a los grupos. Un escenario a pie de pista nos permitió estar muy encima de los artistas y vivir los directos con mucha intensidad.

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Jupiter Lion dj set

También queremos destacar que la elección del garito no fue aleatoria. Para este tipo de fiesta buscábamos un club subterráneo y alternativo y pensamos que en el Club Gordo convergen estas dos características. Gracias también a Piccadilly y a Dani por confiar en nuestro proyecto.

Y nosotros, seguimos a lo nuestro. La creación audiovisual vinculada al mundo artístico en general y a la música en particular. Porque creemos que es ahí donde podemos dar un plus de especialización debido a nuestro recorrido y bagaje personal y profesional. Nos vemos siempre a primera fila, no lo dudes.

FERRAN TOLEDO

31
Mar

Luis Demano y la barra de El Tostadero

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La barra del Bar El Tostadero tiene forma de “U”. Vaya por delante que no es el nombre más adecuado para un bar que rivaliza con Casa Mundo en el Top del los Tops de los mejores bocadillos de calamares de la ciudad de Valencia.

No hay mucho más que hacer allí, más allá de comerse un bocadillo de calamares o un pepito. Sin concesiones. Es un lugar de paso en medio de una Avenida del Oeste eternamente venida a menos.
Barra concisa y taburetes. Ritmo frenético entre la media docena de camareros que no para de cantar y servir los pedidos sin salir de esa U. Servilletas de papel en el suelo. Parroquianos, vecinos, turistas. Sin mesas, sillas, ni charla tranquila. Por no haber no hay ni cocina. La propia barra en U del Tostadero esconde el sistema de extracción de humos y las freidoras. Chúpate esa Edmundo Suarez Trabanco “Mundo”.

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 La barra en U de el tostadero no parece el lugar más indicado para charrar sobre la profesión de la ilustración y el diseño, ponerse al día, comentar y dar soluciones tipográficas a la hora de editar una entrevista, si la sangría de párrafo debe o no tener más de 2,5mm, si la tipo del colega Pablo Bosch pide una display (o no), comentar un número de Project impreso en tinta blanca… Pero es lo que hay. Y es un lugar de encuentro frecuente de Luis Demano y un servidor. Es donde solemos despachar sobre nuestras desdichas profesionales y nos hacemos una de calamares con ajoaceite —al menos yo— a la salud del kerning optimizado de Indesign y de la calva lustrosa e ilustrada de Erik Spiekermann. Sin concesiones.

Luis-Demano03

 Al señor Demano primero lo admiraba ya antes de conocerlo. Antes incluso de que me llevara por primera vez al Tostadero.Un tipo con cierto misterio, al que no le daba la gana salir en las fotos. Un Keyser Söze de la ilustración patria que iba mucho por el Tulsa, que estaba metido en la organización del sarao que nos salvó de morir de asco en los tiempos oscuros, el Tenderete, y que me sorprendía con su ilustración elegante, con un toque juguetón a lo Jim Flora… Los carteles que hizo para el festival La Cabina, el Bona Nit de Barcelona, sus autoediciones, sus trabajos de ilustración en El Mundo, diario.es, La Marea… Luego va y te sorprendía con su ilustración provocadora, de trazo grueso y directo destinada a las redes, sus envíos altruistas de felicitaciones de Navidad. O como el cartel que ha diseñado para Kill the Fest, el sarao tan chulo que ha montado la gente de Kill the TV. Oscuro, siniestro, algo alejado de su estilo habitual. Y combinando caligrafía y letras góticas…Luis y la sorpresa.

CARTEL KILL THE FEST

La suerte que tengo es que puedo acercarme, gracias a mi trabajo como diseñador editorial, a la gente que admiro. Así un encargo y una colaboración estrecha durante unos meses fue una excusa como otra cualquiera para “destapar” al Demano más allá de sus dibujos. Compromiso con las ideas (fiereza incluso), una avidez por avanzar y aprender de la que deberían tomar nota muchos profesionales del sector. Y sobre todo generosidad. Pero no el acto constreñido y ampuloso destinado a la galería, sino aquella que echo en falta. Me quedo más con ese gesto doméstico que no es necesario que se convierta en un snapchat o un tweet.

Por eso, y aunque no os enteraréis, servidor será el primero en saber que es lo que cuece en la cabeza del gran Luis Demano. En la barra en U del bar El tostadero.

Diego Obiol – @dobiol

01
Mar

El fotógrafo del rock

PIC BY: SHAZZULA

PIC BY: SHAZZULA

La fotografía detiene la vida en un momento determinado, la inmortaliza, la convierte en arte. En estos tiempos, en los que todos somos fotógrafos, en los que se ha internacionalizado el uso de los dispositivos fotográficos, sigue siendo muy, pero que muy fácil, descubrir el talento en un solo click.

Ni los medios técnicos, ni el presupuesto suplen la mirada del fotógrafo. Y ahí es donde está la gracia. Por muy fácil que nos lo hayan puesto, es igual de difícil captar el momento adecuado, sorprender y transformar en arte aquello que está a la vista de todos.

Nuestra web ha cambiado de estética. Se ha puesto más guapa. Y para ello, hemos recurrido a la mirada de un fotógrafo con el que hemos coincidido trabajando durante el último año y que comparte muchos de nuestros conceptos. Y uno de ellos por encima de los demás: su amor incondicional por la música, lo que ha hecho posible empatizar desde el minuto 1.

CON THE PARROTS. PIC BY: IÑAKI ANTUÑANO

CON THE PARROTS PIC BY: IÑAKI ANTUÑANO

Sergio Albert es un joven fotógrafo madrileño que lleva ya una década inmortalizando señoras y señores que nos hacen felices. Músicos que expresan su arte en los escenarios. Se inició en la escena hardcore y metal, aunque su cultura musical es muy, pero que muy amplia y diversa.

La música ha sido lo que le ha movido desde siempre. Según nos cuenta, “yo me sentía parte de la escena y siempre había querido participar, pero desde un principio ni tenía paciencia ni medios para tocar un instrumento. Lo que sí tenía era una cámara. Y así empezó todo”.

NICK CAVE. PIC BY: SERGIO ALBERT

NICK CAVE. PIC BY: SERGIO ALBERT

Entre sus influencias cita tres miradas especiales: Ryan Russel, Brantley Gutiérrez y Alison Scarpulla. Antes que la técnica lo que le inspiraba eran los protagonistas de estas fotos. “A mi me gustaban los fotógrafos que eran capaces de captar escenas de mis ídolos musicales”. De nuevo, la música es la que marca el camino. Y aquí es donde se pone mitómano (nada nuevo, conocemos los síntomas de esta patología). Se declara enfermo de Mike Patton, vocalista de Faith no More. Recuerda perfectamente la primera vez que lo fotografió, en Barcelona. Ha tenido más oportunidades pero nunca le ha hecho un posado (tiempo al tiempo).

KISS. PIC BY: SERGIO ALBERT

KISS. PIC BY: SERGIO ALBERT

Se considera así mismo “muy punki currando. Nos soy un tío fino. Me gusta inmortalizar el momento, no me ando con rodeos. Por eso que mi cámara favorita es la del móvil”.

Empezó haciendo fotos musicales en la revista Arto!, después pasó a Vice y así hasta la actualidad. Trabaja de freelance para multitud de marcas. También forma parte del colectivo Nooirax Producciones, en donde encaja a la perfección con tanto loco por la música. Gracias Sergio por formar parte del planeta Kill the TV.

Si quieres ver sus trabajos puedes acceder a su flickr: https://www.flickr.com/photos/sergioalbert/

O búscalo en las redes: https://www.facebook.com/sergioalberth?fref=ts y https://www.instagram.com/sergioalbert_/

FERRAN TOLEDO